El arquitecto Frank Gehry muere a los 96 años
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Frank Gehry (nacido Ephraim Owen Goldberg) nació en Toronto en 1929. Emigró a Los Ángeles en 1947 para estudiar arquitectura en la Universidad del Sur de California y urbanismo en Harvard.
Inició su carrera con proyectos modestos, pero pronto se distinguió por la remodelación de su propia casa en Santa Mónica utilizando materiales industriales. Esto marcó el inicio del estilo disruptivo que le acompañaría toda su vida.
La apertura del Museo Guggenheim en Bilbao en 1997, una estructura de titanio con curvas aparentemente imposibles, se convirtió en un icono arquitectónico que transformó la ciudad, generando lo que se conoció como el 'efecto Bilbao': la prueba de que la arquitectura de vanguardia podía revitalizar la economía y la identidad cultural de una ciudad.
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Entre sus proyectos más célebres se encuentran:
Walt Disney Concert Hall en Los Ángeles (2003), reconocido por su acústica y diseño futurista.
Foto de Gehry Partners, LLP
Fundación Louis Vuitton en París (2014), con sus "velas" de cristal que parecen flotar.
Foto de Photo Thomas Depin, Fondation Louis Vuitton
Dancing House en Praga (1996), creada junto a Vlado Milunić.

Hotel Marqués de Riscal en La Rioja, España (2006), fusiona la tradición vinícola con la arquitectura contemporánea.
Foto de Juan E. M.
El futuro Museo Guggenheim de Abu Dabi, previsto para 2026, será su obra póstuma.

Foto de Gehry Partners / The Guggenheim Foundation
Trasciende la arquitectura
Gehry recibió los más altos honores en arquitectura, incluyendo el Premio Pritzker en 1989, la Medalla Nacional de las Artes de Estados Unidos, la Legión de Honor francesa y el Premio Príncipe de Asturias en 2014. Su estilo irreverente trascendió la arquitectura, llegando incluso a la cultura popular con una aparición en Los Simpson en 2005.
Aunque fue criticado por algunos por ser excesivo o por atender demasiado a los turistas, Gehry siempre defendió la arquitectura como una forma de arte integral. Su habilidad para combinar tecnología, materiales industriales y formas esculturales lo convirtió en un pionero del deconstructivismo.
Le sobreviven su esposa, Berta Isabel Aguilera, y sus hijos, mientras que ciudades como Bilbao, Los Ángeles y París siguen siendo un testimonio vivo de su visión.
Frank Gehry creó experiencias urbanas que conectaban con las personas a un nivel emocional. Su trabajo demuestra que la arquitectura puede impulsar la transformación social, cultural y económica. Sus estructuras seguirán inspirando a las generaciones futuras.
Fuentes: Sortiraparis
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