Edificios que respiran
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La «Piel que Respira» es una tecnología de fachada adaptable que imita los poros de la piel humana utilizando «músculos neumáticos», canales de aire incrustados entre dos superficies de vidrio, que se inflan o desinflan para regular el flujo de aire, la luz y la visibilidad.
Diseñado por Tobias Becker, este sistema ofrece una solución dinámica a uno de los mayores desafíos de la arquitectura: mantener el confort térmico con un uso mínimo de energía.
Estas aberturas se expanden o contraen en respuesta a las condiciones externas, lo que permite que el edificio se ajuste y mantenga un clima interno estable.
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Foto por The Breathing Skins Project
Algunas de sus características clave incluyen:
-Aberturas adaptables, donde los canales de aire funcionan como poros, abriéndose o cerrándose para regular el intercambio ambiental.
-Un pequeño compresor alimenta el sistema, lo que lo hace altamente eficiente.
-Los ocupantes pueden ajustar manualmente la fachada para adaptarla a su confort, alterando tanto el clima como la apariencia.
Foto por The Breathing Skins Project
El prototipo fue construido en 2015 en Madelbachtal, Alemania, y representa un avance hacia una arquitectura regenerativa e interactiva.
Reduce la dependencia de la calefacción y la refrigeración artificiales, lo que contribuye a menores huellas de carbono, allanando el camino para edificios que responden inteligentemente a su entorno.
Fuentes: Arch Daily, Certified Energy
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